Se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis

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Como cada año, el 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis, a fin de impulsar acciones para implementar la primera Estrategia Mundial de los sectores de la salud contra las hepatitis víricas en el período comprendido entre 2016-2021. De esta manera, la Organización Mundial de la Salud (OMS) convoca a los Estados miembros a lograr el objetivo final: eliminar la hepatitis.

La iniciativa de sensibilización a nivel mundial tiene por objeto:

– potenciar el compromiso político sobre una Estrategia mundial dirigida a los sectores de la salud contra las hepatitis víricas.

– dar a conocer las respuestas nacionales a la hepatitis que se están realizando en países con una carga elevada de esta enfermedad.

– promover a la acción y colaboración de personas, asociados y público en general.

– poner de relieve la necesidad de potenciar la respuesta a nivel mundial.

Según la OMS, para el 2015 había 325 millones de personas con hepatitis crónicas en el ámbito mundial. De esa cifra, se calculó que 257 millones de personas fueron infectadas por el virus de la hepatitis B (VHB) y 71 millones por el virus de la hepatitis C (VHC). Además, se registró 1,34 millones de muertes provocadas por hepatitis víricas en el año 2015.

“La hepatitis es una inflamación del hígado. La afección puede remitir espontáneamente o evolucionar hacia una fibrosis (cicatrización), una cirrosis o un cáncer de hígado. Los virus de la hepatitis son la causa más frecuente de las hepatitis, que también pueden deberse a otras infecciones, sustancias tóxicas (por ejemplo, el alcohol o determinadas drogas) o enfermedades autoinmunitarias.” (OMS, 2014)

Se trata de una enfermedad prevenible y tratable: existe una vacuna y tratamiento para la hepatitis B y más del 95 % de las personas con hepatitis C se curan si realizan un tratamiento.

Se han identificado cinco virus de la hepatitis, designados por letras: A, B, C, D y E. El virus de la hepatitis A (VHA) se encuentra en las heces de las personas infectadas y su transmisión se debe al consumo de agua o alimentos contaminados. En muchos casos, se trata de una infección leve y las personas se curan por completo. Incluso, adquieren inmunidad para posteriores infecciones por este virus. Pero, en otros casos, la infección puede ser grave y potencialmente mortal.

La transmisión del virus de la hepatitis B (VHB) es por sangre, semen u otros líquidos corporales infecciosos. Existe riesgo de transmisión en el momento del parto, de una madre infectada a su bebé. Por otra parte, las transfusiones de sangre y productos sanguíneos contaminados son otra vía de transmisión. En este caso, existe una vacuna segura y eficaz.

El virus de la hepatitis C (VHC) se transmite por sangre, lo cual generalmente ocurre en transfusiones de sangre y derivados contaminados, inyecciones con instrumentos contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. No existe en la actualidad una vacuna contra este virus.

En el caso de las infecciones por el virus de la hepatitis D (VHD) sólo ocurre en aquellas personas infectadas por el VHB. La vacuna contra la hepatitis B brinda protección contra la infección del VHD. Por último, el virus de la hepatitis E (VHE) también se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados, como en el caso del VHA.