Parálisis cerebral: una lesión física, sensorial e intelectual

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La parálisis cerebral es una discapacidad física permanente producida por una lesión en el cerebro durante la gestación, el parto o los primeros años de vida del niño. Afecta la movilidad, la postura y la coordinación de los músculos, limitando la actividad física. En ocasiones puede ir acompañada también de una discapacidad sensorial o intelectual.

Esta lesión interfiere en el desarrollo del Sistema Nervioso Central, por lo que, una vez producido el daño, este repercute en el desarrollo del niño. También puede afectar otras funciones como la atención, la percepción, la memoria, el lenguaje y el razonamiento.

 Acompañamiento 

La parálisis cerebral es una de las causas más frecuentes de discapacidad motora y la más común en niños. No puede curarse, porque no es una enfermedad; y no requiere tratamiento, ni farmacológico ni terapéutico. Sin embargo, los síntomas de esta discapacidad pueden ser tratados desde cuatro áreas fundamentales: fisioterapia, logopedia, apoyo educativo y terapia ocupacional.

El grado en el que esta discapacidad afecta a cada niño es diferente, según la intensidad y el momento concreto en que se produce la lesión. Sin embargo, el pequeño podrá alcanzar importantes niveles de autonomía y llevar una vida prácticamente normal si recibe una atención adecuada que le ayude a mejorar sus movimientos, estimule su desarrollo intelectual, desarrolle su comunicación y potencie sus habilidades sociales.