Espirometría: un estudio simple pero preciso

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La Espirometría es un estudio simple e indoloro que permite conocer la salud pulmonar del paciente y hacer un diagnóstico temprano que podría salvar la vida. Es el estudio más utilizado y recomendado para evaluar variados síntomas respiratorios, ya que es sencillo, no invasivo y de bajo costo.

Este estudio suele ser el primer escalón diagnóstico de todo síntoma respiratorio y aporta información sobre el funcionamiento de pulmones, bronquios, tráquea y músculos respiratorios. No requiere muestra de sangre, anestesia ni ayuno y se efectúa en alrededor de 20 minutos. Para realizarlo se usa un dispositivo denominado espirómetro, que mide los valores de capacidad respiratoria y la velocidad del flujo aéreo.

 Enfermedades que requieren espirometría

– EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).
– Asma.
– Enfermedades alérgicas.
– Fibrosis Quística y Bronquiectasias.
– Fibrosis Pulmonar.

 ¿Cuándo hacerse una espirometría? 

– Si se tiene tos, catarro, silbidos en el pecho o falta de aire al hacer esfuerzos.
– Si se fuma o se fumó en algún momento.
– Si se tiene una enfermedad respiratoria ya diagnosticada.
– Si se realizan actividades laborales vinculadas a la industria minera, textil, química, metalúrgica o maderera, entre otras.
– Antes de una cirugía.
– Antes de comenzar a practicar deporte.
– Siempre que se sospeche enfermedad pulmonar, tanto para su diagnóstico como para controlar su evolución.

Importante: el presente material es de carácter informativo, de ninguna manera reemplaza el criterio del profesional de la salud en cada caso en particular. Ante cualquier duda o síntoma se debe consultar a un profesional y no automedicarse.