Enfermedades renales: cómo cuidarse

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La mayoría de las enfermedades renales atacan los nefrones. Este daño causa que los riñones no puedan eliminar desechos. Las causas incluyen problemas genéticos, lesiones o medicamentos. Se corre mayor riesgo de padecer una enfermedad renal si se tiene diabetes, presión alta o un familiar cercano con algún problema de los riñones. Por eso es importante identificar precozmente la enfermedad renal en los grupos de riesgo. Es decir, en las personas mayores de 50 años, en aquellas que tienen obesidad o son fumadoras, en las que tienen hipertensión arterial o diabetes, y en los individuos con enfermedad renal o historia familiar de enfermedad renal.

 Algunos consejos para cuidarse 

1) Mantenete en forma y activo: realizá actividad física o algún deporte. El ejercicio ayuda a reducir la presión arterial y, por lo tanto, reduce el riesgo de enfermedad renal crónica.

2) Mantené una ingesta de líquidos saludables: consumí mucho líquido, eso ayuda a la limpieza que realizan los riñones, al manejo del sodio, la urea y toxinas del cuerpo que, a su vez, se traduce en un riesgo menor de desarrollar enfermedad renal crónica.

3) Controlá tu presión arterial: los niños también deben controlarse la tensión arterial una vez al año en cada visita al pediatra a partir de los 3 años. Más seguido si tienen factores de riesgo (como diabetes, sobrepeso, prematurez o enfermedad renal). Los valores difieren de los del adulto y son diferentes de acuerdo al sexo, a la altura del paciente y la edad.

4) Comé saludable y mantené tu peso bajo control: la obesidad es mala a todas las edades. Evitala. Comer saludable, incluyebdo frutas y verduras. Tener un peso acorde a la talla permite prevenir la diabetes, enfermedades cardíacas y otras condiciones asociadas con la enfermedad renal crónica.

5) Reducí el consumo de sal: evitá los alimentos procesados y envasados. No agregues sal a la comida. Tené en cuenta que la comida casera es más sana y tiene menos sal.

6) Mantené el control regular de tu nivel de azúcar en la sangre: aproximadamente la mitad de las personas que tienen diabetes desarrollan daño renal, por lo que es importante en estos casos realizar pruebas regulares para comprobar las funciones renales. El daño renal por la diabetes se puede reducir o prevenir si se detecta a tiempo. Es fundamental mantener el control de los niveles de azúcar en la sangre

7) No fumes: fumar retarda el flujo de sangre a los riñones. Cuando menos sangre llega a los riñones, más perjudica su capacidad para funcionar correctamente. Fumar también aumenta el riesgo de cáncer de riñón en un 50 por ciento. Se debe tener en cuenta que ser fumador pasivo también es fumar.

8) No tomes pastillas de venta libre con regularidad: algunos medicamentos comunes, como fármacos antiinflamatorios no esteroides (ibuprofeno, diclofenac, aspirina) son conocidos por causar daño renal si se toman regularmente. Estos medicamentos probablemente no representan peligro significativo si tus riñones son sanos y se usan solo para casos de emergencia, pero si se trata de dolor crónico, como la artritis o el dolor de espalda, consultá a un profesional para encontrar una forma de controlar el dolor sin poner en riesgo los riñones.

Importante: el presente material es de carácter informativo, de ninguna manera reemplaza el criterio del profesional de la salud en cada caso en particular. Ante cualquier duda o síntoma se debe consultar a un médico y no automedicarse.