Discapacidad: una condición a aceptar

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Una discapacidad es una condición que presenta alguna deficiencia física, intelectual o sensorial en una persona, lo que a su vez puede llegar a afectar su forma de interrelacionarse con los demás y de participar en la sociedad.​ No todas las discapacidades son iguales ni todas las personas afrontan su estado de la misma manera, por eso es importante acudir a profesionales especializados para tratar no solo la afección concreta sino también su repercusión en el desenvolvimiento personal y social.

 Tipos de discapacidades 

– Discapacidad física o motora: consiste en la falta, deterioro o alteración funcional de una o más partes del cuerpo, provocando inmovilidad o disminución de movilidad.

– Discapacidad visual: conlleva el deterioro, disminución o falta de la visión.

– Discapacidad sensorial: se denomina así por relacionarse con los sentidos. Puede tratarse de ceguera o hipovisión, sordera o pérdida auditiva, o sordoceguera.

– Discapacidad intelectual: se trata de una afectación mental que puede ser leve, moderada, grave o profunda.

– Discapacidad psíquica: es aquella que sufre una persona cuando presenta trastornos en su comportamiento de adaptación. Puede ser provocada por diversos trastornos mentales, como la depresión, la esquizofrenia, el trastorno bipolar, los trastornos de pánico, el trastorno esquizomorfo o el síndrome orgánico.

– Discapacidad visceral: aparece en aquellas personas que padecen algún tipo de deficiencia en alguno de sus órganos, tal es el caso de gente con diabetes o con problemas cardíacos.

– Discapacidad múltiple: se da a partir de una combinación de limitaciones derivadas de algunas de las anteriores deficiencias.

 Cómo ayudar a las personas con discapacidad 

– Actuar con naturalidad.
– Prestarles ayuda cuando sea necesario.
– Escucharlas con atención.
– Tener en cuenta su opinión y respetar sus decisiones.
– Darles participación y valorar su compañía.
– Interactuar directamente con ellas, independientemente de que estén acompañadas.
– No tratarlas de manera condescendiente.
– Evitar usar un lenguaje técnico y complejo y no tratarlas o hablarles de manera infantil.