Día Mundial del Asma: Concientizar y controlar la enfermedad

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El Día Mundial del Asma 2017 está auspiciado por la Global Initiative for Asthma (GINA), y tendrá lugar como cada año el primer martes del mes de mayo, es decir el  día 2 de Mayo de  2017, como una iniciativa para concientizar a la población de las cargas que supone dicha enfermedad a quien la padece y de la posibilidad de tenerla bajo control, llevando una vida saludable sin limitaciones.

Desde el año 2008 hasta la actualidad,  el lema ha sido «Puedes Controlar tu Asma»  y pretende estimular  a los pacientes a tomar parte activa en el control de su enfermedad. Este año la GINA introduce un nuevo lema «Asma: Mejor Aire, Respira mejor» para sensibilizarnos a todos de que debemos cuidar el medio ambiente, procurando un aire más limpio y libre de contaminantes.

¿Qué es el asma?

Es la enfermedad crónica más frecuente de la infancia, que inflama y estrecha las vías respiratorias. Normalmente cuando respiramos el aire entra y sale de las vías aéreas sin esfuerzo. En el paciente con asma estas vías están inflamadas, situación que empeora en el momento de la crisis asmática, aumentando la dificultad para respirar. La enfermedad también puede presentarse en personas adultas.

¿Cuáles son los síntomas de asma?

  • Tos seca (fuera de cuadros virales), sobre todo de noche.
  • Tos y fatiga con el ejercicio.
  • Tos con las emociones (risa, llanto)
  • Dificultad respiratoria (silbido, respiración rápida, esfuerzo alØ respirar y/o agitación).

Es importante identificar y evitar las situaciones que pueden desencadenar una crisis asmática:

  • Infecciones respiratorias.
  • Cambios de clima.
  • Ejercicio físico.
  • Stress emocional.
  • Contaminantes del medio ambiente (polvo doméstico, cigarrillo, aerosoles, sahumerios, etc).

Si bien el ejercicio puede desencadenar una crisis, esto no implica el paciente  con asma no deba realizar actividad física, ya que cuando  esté sin síntomas puede realizar deportes con normalidad

Tratamiento farmacológico del asma

El tratamiento farmacológico del asma bronquial tiene dos pilares fundamentales, la medicación controladora y la usada ante la crisis.

Tratamiento de control: Disminuye la inflamación y la reacción de la vía aérea frente a los desencadenantes de las crisis. Reduce la gravedad y el número de crisis, disminuye los síntomas diarios, mejora la actividad física. Se utiliza diariamente  y aunque el paciente se sienta bien no deben suspenderse. Los corticoides inhalados (budesonide, fluticasona, beclometasona) son los más utilizados. La vía de administración más usada en niños y adultos  es mediante aerosoles con una aerocámara .

Usar correctamente el aerosol es muy importante ya que la medicación va directo al pulmón y así se obtienen mejores resultados con el tratamiento.

Tratamiento ante la crisis

Una crisis asmática puede aparecer en forma brusca  o gradual, especialmente cuando el asma no está controlada. El tratamiento para la crisis debe comenzar apenas aparecen los primeros síntomas, según el plan de acción indicado por su médico.

El más usado es el salbutamol, que produce un rápido alivio de los síntomas, pero no evita nuevas crisis. Si un paciente tiene síntomas frecuentes, graves o utiliza más de dos veces por semana el salbutamol, debe consultar al médico para iniciar o ajustar el tratamiento de control.