Depresión: una afección compleja

Compartir

Una depresión es un trastorno mental que puede afectar a cualquier persona en cualquier momento de su vida. Se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado; con sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración que interfieren con la vida diaria durante un período de algunas semanas o más. Existe además una relación entre la depresión y la salud física de tal modo que, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa.

Tal como lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración y de intensidad moderada a grave. Puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares y, en el peor de los casos, puede incluso llevar al suicidio.

 Principales tipos de depresión 

– Depresión mayor: sucede cuando los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante semanas o períodos más largos de tiempo.

– Trastorno depresivo persistente: se trata de un estado de ánimo depresivo que dura 2 años. A lo largo de ese período de tiempo, puede haber momentos de depresión mayor junto con épocas en las que los síntomas son menos graves.

– Depresión posparto: muchas mujeres se sienten algo deprimidas después de tener un bebé, pero la verdadera depresión posparto es más grave e incluye los síntomas de la depresión mayor.

– Trastorno disfórico premenstrual (TDPM): se trata de síntomas depresivos que ocurren una semana antes de la menstruación y desaparecen después de menstruar.

– Trastorno afectivo estacional (TAE): ocurre con mayor frecuencia durante las estaciones de otoño e invierno, y desaparece durante la primavera y el verano, muy probablemente debido a la falta de luz solar.

– Depresión mayor con características psicóticas: sucede cuando una persona padece de depresión con una falta de contacto con la realidad (psicosis). Cuando la depresión se alterna con manía se produce el trastorno bipolar (conocido previamente como maniacodepresión). La depresión es uno de los síntomas del trastorno bipolar, aunque es un tipo de enfermedad mental distinta.

 Algunos síntomas de depresión

Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas manifiestos, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves. Entre los principales signos de depresión se encuentran:

– Estado de ánimo irritable o decaído.
– Trastorno en el sueño, ya sea dificultad para poder dormir o exceso de sueño.
– Cambio notable en el apetito, con probable aumento o pérdida de peso.
– Cansancio y falta de energía.
– Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
– Dificultad para concentrarse.
– Movimientos lentos o rápidos.
– Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
– Sentimientos de desesperanza o abandono.
– Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.

 Para tener en cuenta 

Debe tenerse presente que la depresión puede suceder en personas de todas las edades y que los niños pueden presentar síntomas distintos a los de los adultos. Por ello se debe vigilar especialmente los cambios en el rendimiento escolar, el sueño y el comportamiento, tratando de detectar si manifiestan apatía, irritabilidad o tristeza persistente. En todos los casos es importante estar atentos, ayudar a quienes padecen depresión y acudir a profesionales idóneos, ya que es una afección compleja y difícil de tratar.