Cardiopatías congénitas: un mal de la gestación

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Las cardiopatías congénitas son malformaciones en el corazón o los grandes vasos sanguíneos. Se pueden encontrar en el feto y en el recién nacido y se forman en las primeras semanas de gestación, aunque algunas cardiopatías se manifiestan de forma clara meses o años más tarde.

La mayor parte de las cardiopatías congénitas se detectan antes del nacimiento gracias a las ecografías. En este caso, se trata de un problema de nacimiento en el que el corazón tiene algún tipo de defecto congénito, como un corazón incompleto, con vasos sanguíneos estrechos, con válvulas con fugas u orificios en los tabiques.

Existen distintos tipos de defectos congénitos del corazón, algunos son leves y apenas suponen un riesgo leve en la salud del niño, otros pueden requerir una cirugía inmediata. Se debe tener en cuenta que, aunque las personas que tienen esta patología presentan unas características comunes, cada diagnóstico tiene una evolución, un pronóstico y un tratamiento diferente.

 Detección y diagnóstico 

La mayor parte de las cardiopatías congénitas son diagnosticadas mediante ecografías antes de que se produzca el parto, en los estudios rutinarios que se realizan a las embarazadas para controlar el progreso del embarazo y el estado de salud, tanto de la madre como del feto.

Existen cardiopatías que se detectan solamente en el momento del nacimiento o poco después. En el caso de que existan cardiopatías congénitas de carácter grave, estas se irán identificando en las revisiones del bebé tras su nacimiento.

 Factores de aparición

Las causas de las cardiopatías congénitas son desconocidas, pero existen una serie de factores que pueden aumentar la presencia de estas enfermedades:

– Causa genética: pueden ser parte de algunos síndromes genéticos o cromosómicos, tales como el síndrome de Down, el síndrome de Marfan, el de Noonan o el de Turner.

– Estado nutricional de la madre: la carencia de yodo, folato, el sobrepeso, o enfermedades como la diabetes están relacionadas con la aparición de anomalías congénitas en el feto.

– Infecciones y sustancias tóxicas: el consumo de bebidas alcohólicas y/o tabaco, algunas medicinas o sustancias químicas, y hasta enfermedades como la rubeola pueden favorecer la aparición de las cardiopatías.

 Formas de prevención 

Existen algunas medidas de prevención primaria de las malformaciones congénitas que pueden reducir la frecuencia con la que aparecen estos problemas:

– Mejorar la dieta durante el embarazo con vitaminas y minerales, como ácido fólico.
– Eliminar el tabaco y el consumo de bebidas alcohólicas durante el embarazo.
– Controlar los niveles de glucosa en sangre en caso de que la embarazada sufra diabetes.
– Evitar sustancias tóxicas.

 A qué especialista recurrir 

Los bebés y los niños con problemas congénitos deben ser atendidos por un cardiólogo pediátrico. En caso de ser necesario llevar a cabo una intervención quirúrgica, entonces el encargado de tratar la enfermedad es el cirujano cardíaco o el cirujano cardiovascular.